Noticias

Educación: la clave para atender el maltrato animal

Lun, 20/02/2017
PDF version

Contemplar el maltrato animal puede ser una costumbre en casa o en las calles y parques de la colonia, hasta que alguien actúa para cambiar la realidad de nuestro entorno, como es el caso del personaje de esta semana, Cristina Mauricio, profesora de inglés de la Secundaria Mixta No.35 Sor Juana Inés de la Cruz, en donde también fomenta su preocupación por el cuidado de las mascotas.

En dicha escuela, ubicada en la Colonia El Zalate, la maestra Cristina decidió compartir sus ideales que surgieron mientras daba clases en el Instituto de Ciencias, de la Colonia Jacarandas, y la Secundaria  Técnica 139, de Tonalá. Ella decidió adoptar a los perritos que veía en condiciones desfavorables al salir de su trabajo; desafortunadamente, esta decisión le causó problemas en casa y también con sus conocidos.

“En el estacionamiento llegaban perritos, me tocó ver unos con sarna, con pulgas, con sangre, atropellados, y nadie hacía nada. Eso me marcó porque empecé a ayudar. Los rescataba, les daba de comer, los llevaba al veterinario y una vez que estaban listos los daba en adopción. Pero empezaron a ser más y más y se me salió de las manos, me dolió mucho porque no tenía los recursos ni el tiempo para poder ayudarlos”, detalló.

Consciente del alcance que tiene su profesión, Cristina pensó que una excelente medida para atender el problema es enseñar a sus alumnos la importancia de cuidar a sus mascotas, y sobre todo, de respetar a los animales que viven en la calle. Así fue como impulsó el proyecto educativo “Comisión de convivencia sana”, para crear un entorno pacífico y armonioso no nada más en la escuela, sino en toda la comunidad.

“Si no puedo rescatar 500 perros al año, pero tengo 500 alumnos, voy hacer todo lo posible para enseñar a esos 500 alumnos para que cuiden a sus mascotas y no las abandonen, y que vayan compartiendo la información y vayan ayudando a que no haya más maltrato y más abandono. A través de esa concientización, los chicos pueden hacer una diferencia y así poder tener una sociedad menos violenta, porque no nada más basta estarse quejando de todo lo malo que hay en el mundo”, comentó.

De pequeña, Cristina rescataba gatitos, pero el inmenso amor hacia las mascotas surgió en 2011 con “Cuchupeta”, una perrita que vivía en casa de su abuela y debido a que tenía un tumor, la querían dormir. Sin embargo, decidió adoptarla y a la fecha vive con ella, junto con “Cuchupeta”, “Chiquitina”, “Chillywilly”, “Chino”, “Ramón”, “Luna” y “Pulguita”, además de los gatitos “Cirilio”, “Mariajuana” y “Pitufina”.

Atender a tantas mascotas no es tarea que pueda realizar una sola persona. Su hijo Cristian, y el protector animal Juanjo Durán, han sido clave en lo que Cristina describe como “una misión que siento que tengo de poder educar a las personas a no ser indiferentes y tratarlos de la forma que ellos se merecen”, y al ser muchos los vecinos y niños de El Zalate que se han interesado en el tema, ahora su meta es que en todas las escuelas del Estado y del País se realicen pláticas de concientización respecto al maltrato animal.  

“Es una colonia  que se caracteriza por mucha violencia, por mucho vandalismo, por muchas drogas, me han tocado casos impresionantes de los alumnos que más etiquetados estaban como alumnos problema, que llegan y me dicen: ‘teacher, acabo de restacar a un perrito, o, teacher, le di de comer a un perrito’” indicó.

“Mi sueño es poder consolidar un proyecto educativo donde se les den pláticas y talleres a los alumnos, desde preescolar hasta prepa, como parte del currículum donde ellos aprendan la responsabilidad que conlleva tener una mascota y que no son desechables. “Llevar pláticas de cosas básicas del cuidado animal, darles de comer, vacunarlos, esterilizarlos, no maltratarlos. De nada sirve rescatar un perrito, si van a tirar mil más”

Egresada de la UdeG, Cristina Mauricio, da clases desde hace 14 años. Ella asegura que proteger a un animal no es sentir lástima por ellos, sino dignificar su especie de una forma activa, práctica y divertida, sin llegar al extremo de tratarlos como si fueran humanos.

“Debe haber una ley para que la gente no siga tirando a sus mascotas, creo que es bien importante que también se prohíba la eutanasia de los perros abandonados o una mascota que ya no quiere la gente. Veo que la sociedad está despertando, más ciudadanos somos los que estamos pidiendo un cambio y estamos ayudando, dándonos la mano, pero creo que la solución está en educar a las personas”, aseguró.

Conoce más historias como estas aquí: http://portal.guadalajara.gob.mx/noticia/chocolate-dulce-deleite-para-los-tapatios